!Qué no me grites!

Mamá está enojada porque su hijo no quiere hacer la tarea. madre e hijo  estresados frustrados por la falta de tarea. | Foto Premium

-¿Mira lo que haces? Eres tonto, nunca aprendes nada.

-Mamá, por favor no grites, así me haces sentir mal.

-Itan por eso la maestra se queja, no llevas la tarea y me llama la atención.

-Dile que el alumno soy yo, no eres tú, nunca quisiste aprender en la escuela.

-!Eres un bruto! Encima me faltas al respeto.

-!Qué no grites te digo! !Tú y la maestra me tienen harto! !Porqué no se consiguen un marido!

Jardin de perros

Origen, cuidados y carácter del Dálmata

Debía aceptarlo, Tonky moría por su culpa. Ignoraba que el moquillo era una enfermadad mortal para los perros dalmata y no lo vacunó. Él buscó su cama para refugiarse del dolor, la p´erdida de la vista, poco a poco dejó de caminar.

Cada noche de aquella semana lloró junto a él, por primera vez subía a un perro en su cama, lo cobijaba y él se quedaba dormido, solo tomaba agua. Cuando ya no pudo levantarse a tomar agua, ella asimiló que debía terminar con su sufrimiento y lo llevó al veterinario.

A veces se va al jardín, donde está la reseda sembrada y cuida que nada la dañe, florece abundante con florecitas blancas.

Es su jardin de perros, encima de cada perro florece una planta, flores rojas para el negrito, penca para el Dogui, Reseda para Tonky, argencianas para el marsupial. A veces cree que las flores van a ladrar, pero no ladran. Con especial cariño cuida al Tonky y al Dogui, que murieron junto a su cama, buscaban consuelo en ella e intenta cuidar mejor de Freyja para que no le pase lo mismo, ella entiende que el jardin es de los perros y no escarba en esas plantas, solo juega con el espiritu de sus hermanos.

Ricardo Falla

Sacerdote jesuita y antropólogo nacido en Guatemala en 1932. Estudió en la Universidad de Georgetown en Washington D. C., luego entró al noviciado a la Compañía de Jesús en Santa Tecla, El Salvador. En 1953, ya jesuita, es enviado a Ecuador a estudiar Humanidades Clásicas en la Universidad Católica de Quito, licenciándose en 1955. Estudió también Filosofía ahí y se licenció en 1958. Enseñó en el Seminario San José de la Montaña en San Salvador, trabajando junto al Padre Rutilio Grande, quien sería asesinado en 1977 por fuerzas represoras de escuadrones de la muerte del gobierno salvadoreño. Ricardo Falla sería enviado a estudiar teología a Austria de 1961 a 1965 donde conoció a célebre teólogo Karl Rahner. Fue ordenado sacerdote en 1964. Llegó a Estados Unidos a estudiar Antropología en la Universidad de Texas en Austin, sacando además el doctorado con una tesis sobre conversión religiosa en 1975, que después sería publicada como «Quiché Rebelde» en 1978 en Guatemala, ganando el Quetzal de Oro en Guatemala de 1978.

Desde 1972 hasta 1978 estuvo a cargo de la dirección del Instituto de Ciencias Político Sociales y de la Revista de Estudios Sociales de la Universidad Rafael Landívar en Guatemala. Al salir de ahí, se integra al grupo de jesuitas del Centro de Investigación y Acción Social de Centro América entre 1975 y 1982. Realiza diversas investigaciones, pero debe salir de Guatemala por amenazas contra su vida, viaja a México y luego ayuda a la Revolución Sandinista en Nicaragua entre 1980 y 1982 desde el Ministerio de Reforma Agraria. Desde Nicaragua organiza la entrada de las Comunidades de Población en Resistencia en Guatemala, pero no puede entrar al país sino hasta 1983, aunque registró varios testimonios de las masacres en Guatemala en los campos de refugiados. Presentó su primer informe sobre el genocidio en Guatemala ante la American Anthrolopological Association a fines de 1982 en Washington y en 1983 condenó al gobierno de Guatemala por genocidio en el Tribunal de los Pueblos de Madrid.

En 1983 logra entrar con un equipo de pastoral a las Comunidades de Población en Resistencia, y acompaña pastoralmente a la población perseguida en las montañas del norte de Quiché, en base a lo cual redacta el libro «Masacres de la Selva». Tuvo que salir de Guatemala en 1992 al haber caído sus papeles en manos del ejército, que lo acusó de ser comandante guerrillero de pseudónimo Marcos, lo que nunca fue reconocido por él ni por la Iglesia. Estuvo en el exilio hasta el 2001 que regresó a Guatemala. Actualmente es sacerdote en Santa María Chiquimula, Totonicapán Guatemala, y ha escrito varios libros sobre el genocidio en Guatemala y la situación de pobreza, la migración, y otros males que aquejan a la población guatemalteca. Testimonio viviente del sufrimiento de la guerra, superviviente ante tantos de sus compañeros asesinados, sin duda es un personaje que ha marcado la historia de Guatemala, y el ser un superviviente así como el haber arriesgado su vida y tener el valor de publicar esos testimonios le hacen un espacio en la historia de Guatemala.